Aquí vamos en nuestra imparable chalupera. Hace falta mucho, mucho mantenimiento, dragado al río. Si se muere el río, se muere la gente. Luego de recorrer la ruta de la energía, empezamos la del acueducto al alcantarilla. Pero mira esta noche. 30 años de descentralización. La gente todavía tiene esto, una alcantarilla abierta. 30 años girando esa plata. Allá en Riohacha fuimos a la comuna 10, conversamos con Ana, Zenith, Faber, la comuna más grande de Riohacha no tiene acueducto ni alcantarillado
– Y está llegando un agua fétida.
Seguimos bajando. Santa Marta celebraba sus 500 años. La ciudad más antigua de América tampoco tiene acueducto y alcantarillado. Nos fuimos en lancha a recorrer los municipios de la Ribera del Río Magdalena, Santana, Plato, Calamar. Ninguno tiene acueducto y alcantarillado. Seguimos por Sucre, en ovejas, bloqueo, 8 días sin agua. Tampoco tiene alcantarillado. Seguimos recorriendo Córdoba y llegamos hasta Nueva Colonia en Urabá, de punta a punta el Caribe. No tienen acueducto ni alcantarillado. No solamente es que les cortan la luz, es que tampoco tienen la infraestructura más importante de la salud. No hay pastilla, ni remedio que valga. Si la gente no tiene agua potable y limpia, que salga de su llave y además vive sin alcantarillado entre sus propias aguas negras. Hacer esta infraestructura, dedicarle las regalías locales, las regalías nacionales y la inversión nacional a la construcción de acueducto y alcantarillado para tener 24 horas de agua limpia, aguas negras entubuadas y no por las calles de los municipios.
Y quitarle ese alto costo a las tarifas de energía es la mayor prioridad de Colombia en el Caribe y en el resto de las regiones, porque les cuento, en el Pacífico es todavía peor.




