Colombia es un país de gente berraca que madruga a trabajar, pero la realidad es que el sistema actual no permite que ese esfuerzo se traduzca en una vida digna para todos. Hoy, 16 millones de colombianos viven en situación de pobreza y otros 5,7 millones en pobreza extrema, cifras que se han estancado durante la última década. Es indignante que en un país con nuestro potencial, el futuro de una familia siga dependiendo de palancas políticas en lugar de su propio talento.
Lo he visto en cada municipio que he recorrido: mujeres agotadas que trabajan tres turnos sin pago porque nadie las ayuda a cuidar a sus hijos o a sus padres ancianos. He visto a adultos mayores llorando porque el sistema de salud no le entrega sus medicamentos. Esta desigualdad no es genética; es una decisión política que vamos a cambiar. Mi visión es pasar de un modelo de subsidios que esclavizan a la gente al clientelismo, a un Sistema Nacional de Cuidado y Protección Social que garantice autonomía, justicia y dignidad desde la niñez hasta la vejez.
Aquí les presento mi hoja de ruta para que el cuidado y la protección social sean el corazón de una Colombia imparable:
1. Sistema Nacional de Cuidado y Protección Social a nivel municipal: liberar el tiempo de las mujeres
Las mujeres somos la mitad de la población, pero seguimos siendo las más pobres porque cargamos con el peso del cuidado no remunerado.
- Infraestructura para cuidar: crearemos Manzanas del Cuidado en zonas urbanas y rurales. Utilizaremos infraestructuras existentes para que el Estado y el sector privado asuman institucionalmente el cuidado de niños, personas mayores y personas con discapacidad.
- Servicios para ellas: mientras cuidamos a quienes ellas cuidan, las mujeres tendrán tiempo para descansar, terminar su bachillerato, estudiar una carrera técnica o conseguir un empleo formal.
- Redistribución de los roles: vamos a enseñarle a toda Colombia que a cuidar se aprende; el cuidado debe ser una responsabilidad compartida entre hombres, mujeres, el Estado y la comunidad.
2. Movilidad social: empleo en lugar de dependencia
Ningún colombiano quiere vivir del subsidio de un político; todos queremos vivir de nuestro propio esfuerzo.
- Incentivos a la contratación: crearemos subsidios y beneficios tributarios para las empresas que vinculen laboralmente a personas mayores de 50 años, jóvenes y personas con discapacidad.
- Apoyo a micronegocios: implementaremos una ruta de asistencia técnica y financiamiento para que los 5,1 millones de micronegocios de subsistencia que hoy existen en el país puedan crecer y formalizarse.
- Regionalización de parafiscales: se regionalizarán y coordinarán el uso de los recursos parafiscales para ampliar cobertura a toda la población, para capacitación e intermediación laboral con enfoque de resultados.
3. Protección para la vejez y la discapacidad
Nos enfrentamos a un envejecimiento acelerado: para el 2050, el 26% de la población tendrá más de 60 años.
- Economía plateada: desarrollaremos bienes y servicios especializados para las personas mayores, como sistemas de cuidado de larga estancia, que además generen nuevos empleos.
- Bono pensional solidario: mantendremos y fortaleceremos la contribución solidaria para que ningún adulto mayor llegue a la vejez en situación de abandono o pobreza extrema.
- Salud mental y discapacidad: integraremos la salud mental y el cuidado de la discapacidad como prioridades absolutas dentro del Plan de Beneficios en Salud.
4. Eficiencia institucional y datos: gobernar con integridad
Vamos a sacar la politiquería de la inversión social para que la plata rinda y llegue a quien la necesita.
- Censo de ingresos y vivienda: implementaremos un sistema de autodeclaración de ingresos e interoperabilidad de datos para reemplazar la estratificación actual, que es injusta, y asegurar que los subsidios lleguen verdaderamente a los hogares más pobres.
- Ciudadanía 360: usaremos la analítica de datos para conocer las necesidades de cada familia y asegurar que el sistema las busque antes de que caigan en la vulnerabilidad.
Vamos a gobernar con carácter y cuidado porque eso es lo que Colombia necesita. El cambio social real solo es posible si se consulta con la gente, se puede financiar y se mantiene con integridad en el tiempo.




