El preocupante retroceso de la seguridad en Colombia: ¿Paz para quién?
Colombia atraviesa uno de los momentos más críticos en su historia reciente en materia de orden público. Lo que inicialmente fue presentado por el Gobierno de Gustavo Petro como una ambiciosa y esperanzadora política de «Paz Total», hoy se ha transformado en un escenario de incertidumbre, miedo y desprotección para millones de ciudadanos. Las cifras no mienten y la realidad en los territorios es desgarradora: la criminalidad no solo se ha mantenido, sino que ha mutado y se ha fortalecido bajo la sombra de un cese al fuego que parece beneficiar únicamente a quienes operan fuera de la ley.
Hoy, miles de familias en las zonas más vulnerables del país, así como niños, niñas y mujeres, están reviviendo los peores capítulos del conflicto armado. El desplazamiento forzado ha vuelto a ser una constante en departamentos como Cauca, Nariño y Chocó, donde los grupos armados ilegales han retomado el control territorial que el Estado ha cedido. Mientras tanto, en las ciudades, la extorsión y el fleteo se disparan, dejando a los ciudadanos con la sensación de que no hay nadie al volante de la seguridad nacional.




