Colombia es un país de gente trabajadora y berraca, pero el sistema actual parece diseñado para que el esfuerzo no rinda. La realidad que enfrentamos es crítica: una informalidad laboral estancada entre el 55% y 60%, una productividad laboral que es de las más bajas de la región y una desconexión total entre lo que los jóvenes estudian y lo que el mercado necesita. No es justo que el futuro de un colombiano dependa de una palanca o de un apellido, ni que millones de mujeres sigan atrapadas en la pobreza porque nadie las ayuda con la sobrecarga del cuidado.
Mi visión es transformar a Colombia en un país donde las personas no dependan del subsidio político, sino de un empleo que sea el fruto del talento y la productividad regional.
Aquí les presento mi hoja de ruta para que el trabajo sea el motor de una Colombia Imparable:
1. Educación conectada con el empleo: el modelo «Jóvenes a la U»
No vamos a la Presidencia a ensayar; vamos a escalar lo que ya funcionó.
- Un millón de becas: pondremos en marcha la versión nacional de «Jóvenes a la U», con un millón de becas para educación posmedia y superior que garanticen una trayectoria flexible hacia el primer empleo o el emprendimiento.
- Reingeniería del SENA: reestructuraremos el SENA para que su oferta responda directamente a las apuestas productivas de cada región (software en los Santanderes, agroindustria en los Llanos, turismo en el Caribe).
- Agencia Nacional de Educación Posmedia: unificaremos el sistema posmedia para priorizar trayectorias formativas pertinentes, flexibles y de alta calidad, conectadas con el empleo.
2. Apoyo a micronegocios y emprendedores
En Colombia existen 5,1 millones de micronegocios donde el 30% de los ocupados derivan sus ingresos.
- Formalización sin persecución: no vamos a perseguir a la economía popular con bolillo, sino a organizarla. Implementaremos una ruta de apoyo integral con asistencia técnica, financiamiento y apertura de mercados para que pasen del autoempleo de subsistencia a ser empresas competitivas.
- Crédito y garantías: facilitaremos el acceso a microfinanzas para mejoramiento y crecimiento, utilizando el Open Data para que el buen comportamiento de pago sirva como garantía de crédito.
3. Reformas e incentivos para la inclusión laboral
Necesitamos reglas de juego que inviten a contratar y no que espanten la inversión.
- Incentivos a la contratación: crearemos beneficios tributarios y subsidios directos para las empresas que vinculen laboralmente a personas mayores de 50 años, jóvenes en su primer empleo y personas con discapacidad.
- Reforma a los parafiscales: regionalizaremos los recursos administrados por las cajas de compensación para que beneficien también a la población informal a través de servicios de capacitación e intermediación laboral basados en resultados.
Gobernaré con carácter para enfrentar a quienes pretenden vivir del clientelismo y la corrupción. El trabajo digno es la única vía real hacia la libertad y la justicia social.




